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15 15 diciembre, 2011

Posted by NIP in VIDA.
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La audacia de nuestra familia consiste en amar y no de cualquier modo o manera sino siguiendo la regla de oro.

Barbara, Celarent, Darii, Ferio, Baralipton, Celantes, Dabitis, Fapesmo, Frisesomorum,Cesare, Camestres, Festino, Baroco,Darapti, Felapton, Disamis, Datisi, Bocardo, Ferison, son los nombres más afamados de algunos  que sustituyen a “porque lo digo yo”, “lo que me apetece”, “para mí”, “yo digo”  y que permiten hacerlo con el mejor humor y la mayor alegría, porque si algo nos caracteriza en la familia es nuestra alegría y disposición a servir para lograr amar como nos es pedido.

Hasta dar algo por los demás, ¿Y qué es ese algo?: la vida y ¿quién es la VIDA? pues nuestro hermano mayor y Señor Jesús.  Así que si algo podemos saber de cómo lo tenemos que hacer a Él nos referimos y si a alguien hemos de traer al otro es a nuestro Señor y no tanto a nosotros mismos.

¿Que a donde voy a parar? pues a que cuando se da la paz entre hermanos esa paz es la de Cristo y si emprendemos a besos debemos besar a todos los que están en el banco y no sólo a la familia genética porque parece no se han enterado a qué familia pertenecen y la hermandad en la sangre de Quién  han sido injertados y la filiación de Quién  la reciben.

 

¿Qué no quieres besar a todo el mundo en Misa? Pues te vienes besado de casa y das la paz como hemos acordado hacerlo en el rito de toda la vida .

En el fondo, no nos creemos que el que c

omparte el banco durante la Misa está compartiendo su cuerpo y alma también.

 El mismo pan.

 ¡Y qué PAN!

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Comentarios

1. Felicitas - 15 diciembre, 2011

Tienes razón, Nip. Pero no resultará fácil que la propia familia entienda estos razonamientos. Para ellos siempre la sangre parece ser más importante que la Sangre… y eso que creen en Él.
Lo iré intentando, paulatinamente.
Gracias por el consejo.
Un abrazo.

nipy - 16 diciembre, 2011

Debemos esforzarnos todos en rasgar ese envoltorio mundano y descubrir la nueva familia: Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.Un abrazo.

2. Mento - 15 diciembre, 2011

Me parece bien, muy bien tu entrada. No te conozco pero por lo que he leido de ti veo que no te cortas un pelo a la hora de decir las cosas. Por eso me hace un poco de gracia el decir esto que voy a decir. Verás, no pensaba que pudiera decir algo más fuerte que tú en una misma entrada. Pero amigo no me lo puedo callar y sin animo de que nadie se ofenda, me gustaria añadir que: a quien no le de la hulmidad para dar de corazón la paz a todos por igual no deberia venir besado de casa, mejor que venga comido y que no se acerque al banquete. O si no que antes de comulgar pida al sacerdote que lo confiese. Y si alguien se ofende lo siento, pero es la verdad, estoy completamente de acuerdo contigo Nip. Porque nadie que tenga en cuenta algo de un hermano o no vea al otro como a si mismo es digno de comer el pan del cielo. ¿O acaso Cristo antes de morir crucificado señaló a alguien y dijo? Esto es solo para ti y para ti. Pues…Seguir a Jesucristo tienes sus consecuencias y hay que asumirlas todas.
Un abrazo.

nipy - 16 diciembre, 2011

Gracias Mento, creo que te entiendo pero…aunque conviene mucho ir perfeccionando no parece exista peso para no acercarse a comulgar, me explico, les falta esa lucidez para ver que la familia es la de los bautizados hijos de Dios, hay consecuencias que al no asumirse en un momento determinado hacen que pequemos mortalmente, motivo que excluye del sacramento, pero cuando uno está lleno de imperfecciones, asperezas, etc, no debemos de olvidar que el Sacramento es medicinal para nuestra alma y cuerpo, no vamos a Jesús como premio por nuestro comportamiento sino como bálsamo, medicina, nuestro pastor que nos cuida y sana, nuestro médico que vino a por nosotros y conociendo algo a tan gran y buen Señor no impediremos que Él sacie su sed junto al pozo con nuestra alma, deben acercarse porque Él tiene sed y hambre de ellos, mendiga nuestro amor y si no hay impedimento grave no debemos dejar de asistir al banquete. Procuremos vestir las mejores galas pero también practicar esa paciencia divina en los defectos ajenos y propios y procurar enmendar y escalar por el sendero hacia la cumbre de la montaña.. Bueno, que compartio tu punto de vista pero no hasta impedir que se acerquen a dar de beber y tomar su alimento y medicina para lograr librarse del peso de la carne y sangre del mundo y tomar la filiación en Cristo que se nos ha dado.Un abrazo.

3. Felicitas - 16 diciembre, 2011

Pensándolo bien, no veo problema alguno en que a tus familiares les des un beso deseándoles la paz del Señor, y a los desconocidos lo hagas dándoles la mano. ¿Qué problema hay?

NIP - 20 diciembre, 2011

¿Seguro que los has pensado bien sister? Un abrazo.

4. charo - 17 diciembre, 2011

Es una gran suerte para todos los hombres pertenecer a una misma familia…….todos hermanados en Cristo. Desgraciadamente todavía queda mucha gente que lo ignora.Esta entrada me ha gustado mucho y la verdad que el momento de la paz en Misa es muy especial ya que nos acerca a todos en ese gesto de darse la mano acompañado de una sonrisa.Saludos navideños

NIP - 20 diciembre, 2011

Gracias Charo.Un abrazo.

5. Felicitas - 21 diciembre, 2011

Bueno, Nipito, volveré a pensarlo.
🙂


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